"-Me hace gracia esa costumbre tuya de poner la cama bajo la ventana, pero ¿por qué no bajas nunca la persiana?
-Es por si viene Peter. Para que no la encuentre cerrada.
-Preciosa, Peter Pan no... Ey, no llores, ¿qué pasa?
-Ya lo sé, ya lo sé. Pero déjame creer, por favor, deja que siga haciéndolo. Si dejo de esperarle, ya no me quedará nada."
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