Tengo miedo. Es la única sensación que me queda dentro últimamente, además de una tristeza tan profunda que no puedo soportarla. No quiero sin ti, no quiero. No quiero vivir, no me atrevo, no va a gustarme. No voy a ser capaz de avanzar, voy a estancarme, voy a morirme despacio sin dejar de respirar. Caeré en picado, hasta lo más profundo del sinsentido de la existencia.
Nada tiene sentido, solamente tú me has hecho bien, solamente tú me has funcionado bien, ha sido la única parte de mi vida que realmente funcionaba, que funcionó alguna vez.
No me siento con fuerza para vivir sin quererte, me he acostumbrado tanto a ti que no sabré reaccionar sola, como si me olvidase de andar y no estuvieras para sujetarme. Y no vas a estar. Y estarás para otra persona, y serás feliz, y yo seré siempre desgraciada por haber dejado pasar a la única persona que llegó a quererme, que consiguió hacerme feliz, feliz de verdad.
¿Es posible dejar de amar? ¿Es posible boicotearse a una misma hasta tal punto? ¿Auto destruirse sin querer hacerlo? No quiero esta vida, no la elegiría nunca, y sin embargo a ti te escogería otras mil veces. Es imposible que también me quiten esto, que arranquen de mi ser lo único que me ha hecho ser feliz, que no pueda tomar una decisión que solamente afecta a lo que a mi vida concierne. Quién pide permiso para querer, quién lo pide para dejar de hacerlo. Joder, que vuelva, necesito que vuelva.
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